Dentro del mundo de la belleza y la moda observamos un amplio campo con muchos sectores que abarcar. En esta ocasión, nos enfocaremos en la industria de la moda. Concretamente en las tiendas de ropa.
La moda está constantemente reinventándose. Las tendencias cambian y eso hace que la sociedad se vea en cambio. La moda es un instrumento que nos ayuda a definirnos socioculturalmente ya que "nuestro estilo nos define".
Vestir de una manera determinada, con prendas específicas tomadas de la moda del momento, es una "marca" que comunica la manera en que una persona asume su sexo, edad, estatus y su rol en la sociedad.
La cadena de valor de una tienda de ropa empieza con el diseño de esta ropa que venderemos. Primero tendremos que imaginarnos la prenda para posteriormente, elegir el tejido con el que se va a confeccionar el modelo. Y, por último, decidir los colores y los acabados.
En segundo lugar, los materiales. Cuando se emite la orden de compra el proveedor procede a la compra o producción de los tejidos. Tenemos que abastecernos con la cantidad suficiente para poder cubrir la producción especificada en la orden de compra. Pero tampoco nos debemos exceder. En este paso hay que tener en cuenta que si queremos que el coste de producción se ajuste a los bajos precios tenemos que confeccionar un alto número de prendas de cada modelo.
El siguiente paso es la producción. Esta producción se lleva a cabo por parte del proveedor, que puede ser a la vez la fábrica productora o un agente. Si es un agente, éste se encargará de buscar y contratar la fábrica que hará la producción. Dentro del proceso de producción se incluye la pre-producción, producción, plancha y acabados. En algunas ocasiones, todo esto se produce en una sola fábrica y sino es el caso, se hace en varias las cuales se coordinan entre ellas.
Seguidamente, cuando ya tenemos confeccionadas nuestras prendas necesitamos transportarlas. Cuando la producción se realiza en una sola fábrica, el principal transporte se lleva a cabo una vez acabada la producción. Se entrega la prenda acabada en los almacenes del comprador para luego distribuirla a las tiendas. El medio de transporte que se emplea puede variar de la distancia entre el país de origen y el destino y de su coste (avión, camión, barco, tren...).
Cuando la producción entra en el almacén del comprador, se clasifican. Allí las mercancías son seleccionadas según los pedidos recibidos y son servidas a la tienda. Normalmente el comprador tiene uno o dos centros logísticos que sirven a todas sus tiendas.
El embalaje y el etiquetado. Este paso en la cadena de valor es necesario tanto para poder presentar la prenda en la tienda como para transportar la mercancía e identificarla de una manera más fácil. Todas las prendas se etiquetan y embalan en la fábrica tras el último control de calidad.
Por último, la llegada de las prendas a la tienda donde se venderán. Los productos llegan al almacén, se abren las cajas y se colocan las prendas para que posteriormente, el cliente lo compre. Si queremos que los clientes nos compren la ropa debemos hacer buena publicidad de nuestra tienda.
